La adaptación es fácil para la mayoría de los indonesios. La cultura gastronómica se superpone en gran medida, los restaurantes halal y las mezquitas son fáciles de encontrar en Bangkok, Chiang Mai y Phuket, y Grab se encarga de todo, desde viajes hasta entrega de comida, al igual que en Yakarta. Hay grupos activos de la comunidad indonesia en Facebook y WhatsApp para casi todas las principales ciudades tailandesas, donde los recién llegados intercambian consejos sobre apartamentos, escuelas, comida halal y viajes de visa. La Embajada de Indonesia en Bangkok también organiza eventos culturales y del Día de la Independencia que unen a la diáspora. Agregue internet rápido, abundantes espacios de coworking y un bajo costo de vida, y Tailandia se convierte en un segundo hogar fácil y bien conectado, no un salto a lo desconocido.